Hay personas que se vuelven instituciones: por sus valores, por su personalidad y por su forma de vivir la vida. La mejor manera de mantenerlos presentes es a través del recuerdo de sus hazañas; por ello, con muchísimo cariño en su aniversario luctuoso, brindamos este pequeño homenaje a Don Guillermo ‘Tigre’ Sepúlveda, uno de los máximos exponentes en la historia del Club Deportivo Guadalajara.
Su apodo era más que un simple sobrenombre; era la verbalización de su manera de dejar cada gota de sudor dentro del terreno de juego. Un férreo, pero elegante, defensor que encumbró las sólidas bases del Campeonísimo y que, a su vez, dejó su nombre marcado en la historia del futbol mexicano al disputar dos Copas del Mundo, en 1958 y 1962.
Sus orígenes se remontan al 29 de noviembre de 1934, cuando nació en una Guadalajara que ya respiraba el futbol intensamente. Creció rodeado de quienes, con el paso de los años, le acompañarían a marcar época con el equipo de sus amores: Don Salvador Reyes y Crescencio ‘Mellone’ Gutiérrez coincidieron con él en la generación dorada del SUTAJ, para años más tarde vestirse de rojiblancos.
Como referente de la zaga del Rebaño, tuvo en Arturo ‘Cura’ Chaires y José ‘Jamaicón’ Villegas a sus mejores socios. Su leyenda se construyó partido a partido, hasta alzar 15 títulos oficiales: siete de Liga, una Copa México, seis Campeón de Campeones y uno de Concacaf.
El momento que lo inmortalizó se dio el 26 de abril de 1964, cuando en la Final del Campeón de Campeones 1963-1964 ante el América, con el triunfo en la bolsa, Don Guillermo fue expulsado luego de un altercado con Alfonso Portugal. Antes de salir del campo, se quitó la camiseta, la arrojó al césped justo frente a la banca de los azulcremas y dejó un mensaje a todos los que la ocupaban: “con esta tienen…”, lo cual calentó los ánimos entre ambos planteles al rojo vivo.
Una imagen viva de carácter, garra y amor por los colores rojiblancos: así fue el ‘Tigre’ Sepúlveda, miembro del Salón de la Fama del futbol desde 2017, a quien hoy recordamos a cinco años de su partida.
Descansa en paz, ‘Tigre’.





